Tara (auxiliadora) es una divinidad femenina ancestral
cargada de elementos Tantra, que el budismo mahayana bengalí
acaba adoptando como diosa budista. Es uno de los mejores
ejemplos para evidenciar la tendencia sincrética del budismo
tardío, que se aleja definitivamente de la primitiva
doctrina hasta acabar desapareciendo dentro de India. Desde
Bengala y a partir del siglo VIII, el panteón de imaginería
budista se extenderá al Himalaya a través de Nepal y atodo
el Sudeste Asiático vía marítima por el golfo de Bengala.
Aquí Tara, que puede llegar a absorber 21advocaciones, se
presenta como gran diosa en su triple acción simbolizando la
fertilidad femenina.
Tara (estrella en sánscrito) o Arya Tara, también conocida
como Jetsun Dölma en tibetano, Duoluo o Dumu en chino, es
una buda típicamente asociada con la práctica del budismo
tántrico en la forma en que ha sido preservado en el budismo
tibetano. Ella es la "madre de la liberación" y representa
las virtudes del éxito en el trabajo y en las hazañas. Tara
es una deidad tántrica cuya práctica es usada por los
practicantes de la rama tibetana del vairokana para
desarrollar ciertas cualidades interiores y comprender lo
exterior, lo interior y enseñanzas secretas sobre la
compasión y el vacío. Tara no aparece en la rama japonesa
del budismo vajrayana, el Shingon.
Tara es en realidad un nombre genérico para una serie de
budas o bodhisattvas de aspecto similar. Éstas pueden ser
más correctamente comprendidas como diferentes aspectos de
una misma cualidad, del modo en que los bodhisattvas son a
menudo considerados como la metáfora de una virtud budista.
Las formas de Tara más ampliamente conocidas son:
Tara la Verde, conocida como la buda de la actividad
iluminada
Tara la Blanca, conocida por la compasión, la larga vida, la
sanación y la serenidad; también como Cintachakra (rueda que
cumple los deseos).
Tara la Roja, o aspecto violento, asociado con atraer a
todas las cosas buenas.
Tara la Negra, asociada con el poder.
Tara
la Amarilla, asociada con la riqueza y la prosperidad.
Tara la Azul o Ekajati, asociada con transmutación de la
ira.
Cittamani Tara, una forma de Tara ampliamente practicada en
el nivel alto del Tantra Yoga en la escuela Gelug del
budismo tibetano, retratada verde y a menudo fundida con
Tara la Verde
Khadiravani Tara (Tara del bosque de teca), quien se
apareció a Nagarjuna en la selva Khadiravani del sur de la
India y quien es a veces referida como la "Vigésima Segunda
Tārā".
En algunas escuelas budistas se reconoce a 21 Taras. Una
texto de práctica titulado como "En alabanza de las 21
Taras, se recita durante las mañanas en todas las cuatro
sectas del budismo tibetano.
El mantra principal de Tara es oṃ tare tuttare ture
svaha (pronunciado por los tibetanos y budistas que siguen
las tradiciones tibetanas como oṃ tare tu tare ture soha).
Surgimiento de Tara como deidad budista

Tara La Roja:
Dentro del budismo tibetano Tara es considerada como una
buda de compasión y de acción. Es el aspecto femenino de
Avalokiteśvara (Chenrezig) y en algunas historias sobre su
origen ella habría venido de las lágrimas de aquél.
Tara es también conocida como una salvadora, como una
divinidad celeste que escucha los lamentos de los seres que
experimentan la miseria en el saṃsara. La figura
proviene del hinduismo donde la Devi Tara fue una dentro un
sinnúmero de figuras de la diosa madre al lado de Sárasvatī,
Lakṣmī, Parvati, y Śakti. En el siglo VI, durante la era
del Imperio Pala, fue adoptada en el panteón budista
como una importante bodhisattva.
No es mera coincidencia que fuera introducida pocos siglos
después de la aparición del Prajnaparamita Sutra en lo que
llegaría a ser el budismo mahayana de la India. Parecería
que el principio femenino hizo su primera aparición en el
budismo como la "madre de la perfecta sabiduría" y más tarde
Tara llegó a ser vista como una expresión de la sabiduría de
la perfecta compasión.
Sin embargo, en ocasiones Tara es también conocida como la
"madre de los budas", lo cual normalmente se refiere a la
sabiduría iluminada de los budas, luego al aproximarse a las
divinidades budistas, se debe aprender a no imponer márgenes
totalmente estricto acerca de lo que una deidad cubre, como
opuesta a otra deidad.
Todas ellas pueden ser vistas como expresiones del juego de
las energías de forma manifestada danzando fuera de la vasta
vacuidad. Como fuere, Tara comenzó a ser asociada con las
cualidades maternas de compasión y la misericordia.
Indudablemente para la gente común que era budista en la
India de ese tiempo, era una deidad más próxima.
Los ojos de una divinidad que representa la sabiduría como
vacío es una cosa concreta para contemplar. Quizá sea más
fácil alabar a una diosa cuyos ojos miran hacia afuera con
compasión infinita y que tiene una dulce sonrisa. Tara
entonces se volvió muy popular como objeto de veneración y
llegó a ser integrada en la práctica del tantra alrededor el
siglo VII.
Con el movimiento e influencia del indo-budismo al Tíbet, la
veneración y prácticas de Tara se incorporaron al budismo
tibetano. Independientemente de si se la clasifica como
deidad, buda o bodhisattva, Tara se mantiene muy popular en
el Tíbet y Mongolia.
Otra razón para su popularidad fue que se convirtiera en una
divinidad budista que podía ser invocada directamente por
los laicos, sin necesidad o intervención de un lama o monje.
Así, como fue aceptada dentro de los rangos de los
bodhisattvas budistas, ella llegó a ser popular tanto para
la gente común, como una a la cual invocar en la vida
cotidiana; como para los monjes, como una entrada a la
comprensión de la compasión y la misericordia como parte del
camino de evolución personal dentro del budismo.